Aladierno: "Rhamnus alaternus", arbusto o arbolillo siempreverde, de apariencia tremendamente variable, se cría en todo tipo de terrenos, y es nativo de la región mediterranea. Truncado: (del verbo truncar), cortar una parte a alguna cosa; dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee; quitar a alguien las ilusiones o esperanzas.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Cybertaxonomy, o el pasatiempo del tío raro

Orchis laxiflora, una orquídea que encontré en la parcela en Abril de este año.Pues me encanta el tema, qué le voy a hacer. Y lo siento por aquellos que me tienen que soportar cuando me pongo a hacer fotitos a bichitos y florecitas, y después me paso el tiempo tratando de averiguar o identificar qué es lo que he fotografiado. De hecho, me falta más tiempo para dedicárselo a este "hobby". Por ahora, voy a intentar seguir la recomendación de http://www.planetbob.asu.edu/ (el video está cachondo) y continuar explorando ese mundo que me rodea, y en particular la parcela que nos compramos.

martes, 20 de noviembre de 2007

Imágenes de la parcela

Plantando castaños y nogales hace unos días (ya me hubiese gustado a mí ser yo el que lo hacía...)


Caballos pastando en primavera de este año.

¿Fiesta de Navidad o Fiesta de Invierno?

Hoy, al ir a recoger a las niñas del cole, una de las madres estaba en la entrada recogiendo firmas de los padres de alumnos en contra de una decisión del director del colegio: por lo visto, a partir de ahora, en lugar de llamar fiesta de Navidad a las celebraciones y demás eventos organizados por el colegio en Diciembre, lo van a dejar simplemente como Fiesta de Invierno. Según la madre soliviantada, esto es un atentado contra la tradición. Así de primeras, la verdad es que no entendía muy bien el porqué de este cambio. Sin embargo, más tarde me encontré con Bill, otro de los padres de alumnos, y éste me contó el porqué, según su opinión, de este cambio tan repentino. Por lo visto existen algunos alumnos cuyas familias musulmanas no les permiten el participar en las hasta ahora llamadas fiestas de navidad, con el pretexto de que su religión no las reconocía u otra excusa similar.
Las celebraciones en este colegio son de todo menos religiosas, pero el nombre de navidad está evidentemente relacionado con la religión cristiana, con lo que realmente es la excusa ideal para extremistas de otras religiones para poner presión en el colegio no dejando participar a sus hijos en dichas celebraciones. Sin embargo, el director del centro le ha echado un par de canicas al asunto. A sabiendas que un cambio "discreto" (en principio, ya que muchos ni lo habíamos notado) podría trascender más de la cuenta, decidió cambiar el nombre cristiano por uno secular, con lo que la asistencia a los dichosos eventos se hace obligatoria para todos los alumnos. De esta forma, todos los chavales salen beneficiados y se aumenta la integración de los grupos minoritarios.
Pero claro, donde hay extremistas de un lado, porqué no del otro (cristianos). Esta madre no se da cuenta que con sus acciones, lo que único que va a conseguir es que aquellos niños que hasta ahora no habían podido asistir a estas fiestas lo sigan sin poder hacer, aparte de aumentar la crispación entre los distintos grupos.
Habrá que ver por hacia donde evoluciona todo esto ('ditas religiones!)

domingo, 18 de noviembre de 2007

The City of London: la censura del Big Brother (I´m watching you...)

Me parece una invasión a mi privacidad. Me explico: en el trabajo una persona tiene un contrato con su compañía: tú me pagas y yo te dedico mi tiempo a las tareas que se me encomienden durante siete horas diarias con media hora de descanso entre medias. Durante este descanso, muchos trabajadores se traen su periódico, algunos se traen libros, otros se dedican a hablar entre ellos, y últimamente, una creciente mayoría nos dedicamos a surfear en el Internet. La cuestión es siempre la misma, es decir, no abusar del sistema, ni que el sistema abuse de tí; cuestión de confianza, vamos.
Ahora bien, ocurre algo curioso dentro de la organización para la que trabajo (y estoy seguro que no es la única donde pasa): no hay nada malo con charlar con la gente de la oficina sobre cualquier tema que se te ocurra, y de hecho la mayoría de la gente se pasa el tiempo hablando de cosas que no tienen nada que ver con el curro, pero bueno, el ser humano es un ser social por naturaleza, y no lo podemos evitar. Al "empleador" por lo tanto no debiera importarle demasiado que los empleados hablen entre sí en horas de trabajo, siempre y cuando el trabajo que se les ha encomendado se haga. Y sin embargo, este empleador en cuestión no sólo no quiere que nos comuniquemos con otros, sino que además quiere saber de nuestras conversaciones privadas. ¿Y por qué todo ésto? ¿Miedo a las "consecuencias" de las nuevas tecnologías? No lo sé. Pero la evidencia de lo que digo está aquí: